lunes, 6 de febrero de 2012

Tobogán.

A veces tengo la sensación de que mi vida es un lavadora que centrifuga a 1200 rpm con sus parones incluidos, y es en esos parones donde me doy cuenta de las cosas, de la verdadera realidad.

Nos guiamos constantemente de nuestros impulsos y nos dejamos llevar por la vida como si nos tirásemos por un tobogán, y solo cuando llegamos al final nos chocamos de frente con el resto del mundo. Vemos todo lo que hemos recorrido y nos preguntamos si ha merecido la pena, si ha merecido la pena ese desenfrenado camino para obtener, en muchos casos, nada. Pero aun queda gente valiente, aun quedamos unos pocos que a pesar de la caída, volvemos a levantarnos y subimos las escaleras a toda velocidad para volver a tirarnos, con la esperanza de que esta vez sepamos caer.

Hay que recordarse cada día que las cosas no tienen que salirnos mal solo porque no nos fue bien a la primera. El ser humano esta capacitado para aprender e igual que aprendemos a hacer un ejercicio matemático debemos aprender a recuperarnos de todas las caídas, chocazos, porrazos, golpes... que nos da esta maravillosa vida. Porque nunca es tarde para aprender y volver a empezar, nunca es tarde para remendar nuestros errores y ponernos de pie.

Dicen que las segundas partes nunca fueron buenas, pero yo estoy segura que hay excepciones. Y ¿por qué no íbamos a ser nosotros una de esas excepciones? Hay que seguir intentándolo, hay que arriesgarse... Porque quien no arriesga, no gana.

jueves, 2 de febrero de 2012

Want&Need

Hace poco mas de un mes que fue mi cumpleaños y el mejor regalo que me dieron fue su vuelta. Aquel amor de verano que me dejo colgada de la noche a la mañana y sin dar explicaciones. Pidio perdon, se acordó de mi incluso más que aquel gran amor de mi vida. Me hizo daño, eso no puede negarse, y ahora desconfío. Desconfío incluso más que la vez anterior... Ahora se de lo que es capaz de hacer. Es capaz de darme los mejores momentos en una noche y dias despues olvidarse de mi por completo...
Ahora parece que la cosa ha cambiado, al menos de momento. No sé cuanto tiempo va a quedarse a mi lado, no sé si será capaz de darme todo lo que necesito, si vendrá a vivir a mi ciudad y si eso hará que esto sea algo más serio... Y todo eso es lo que me quema. Me quema no saber que va a pasar, no saber que ronda por su cabeza realmente ni sus intenciones. Solo puedo repetirme a mi misma cada dia que disfrute del momento y de las cosas que me van viniendo. Que no me preocupe por el futuro, que nunca es certero y que no todo depende de mi misma, pero a veces no es consuelo suficiente.
A veces me entra el arrebato de querer gritar a los cuatro vientos que es lo que siento, que es lo que quiero y necesito. Quiero que te quedes, que me elijas a mi. Que no te haga falta nadie nada mas que yo. Quiero ser algo mas que un rollo de verano. Necesito confiar y no estamparme. Quiero quererte y que no duela...


  • Solo tengo que esperar y ver el curso de las cosas, espero que mi golpe de suerte no tarde en llegar y poder ser feliz completamente...